CROM TV HD

NoSuchKey The specified key does not exist. url 628D3DA54D5BAE68 ZwoFtr4S/LjUbr+pchxEGfA8gbvRd1jdVsq6LbEhmpgFWePAS0CIEBhPV6QUl7ppnMa7r9Ai+Sw=

lunes, 3 de abril de 2017

La democracia real y la aparente







                                                                                               


 Por: Ramón Antonio Veras.
        

  I.- Democracia agradable para pocos, y desagradable para muchos
 
1.- Es posible que en un futuro lejano, mis bisnietas y mis bisnietos se interesen por saber la forma de democracia que predominaba en nuestro país cuando su bisabuelo contaba con setenta y cinco u ochenta años de edad.
 
2.- De la democracia creo que esa forma de gobierno, en los diversos períodos históricos, su contenido ha cambiado conforme a las transformaciones que se han operado en el régimen económico imperante. Así ha sido desde la Grecia y Roma antiguas donde predominó la democracia esclavista.
 
3.- La democracia que el pueblo dominicano ha soportado es la representativa de la minoría nacional, que disfrutan placenteramente sus beneficiarios; la han gozado a su anchura con tanta placidez, suavidad y tranquilidad que se han olvidado de cuidarla para que les sea duradera.
 
4.- Aquellos que se aprovechan de la democracia dominicana la ven bella, una preciosidad, algo así como un encanto,  pero la mayoría de nuestro pueblo la observa fea, desaliñada y desproporcionada; de mala pinta  y peor facha, la mira como algo insoportable a la vista de cualquier persona que ama la limpieza y la decencia.
 
5.- La democracia que agrada a un grupo insignificante de la sociedad dominicana, por el contrario es, para la gran mayoría de los dominicanos y las dominicanas, una real contrariedad, un percance que con el transcurso del tiempo va de complicaciones a tropiezos, de desventuras a fatalidad. Es un régimen que, a quienes son los más les genera pena y tristeza.
 
6.- Una democracia de obscenidades es la que aquí ha salido de las urnas cada cuatro años, porque han estado preñadas de deshonestidad, indecencia e impudicia. Lo sucio, procaz e indecoroso es engendrado en el vientre de una formación económica porno, como la hedionda democracia que tenemos con desconsuelo.
 
7.- Mientras unos pocos permanecen alegres, sumamente contentos con la vigente democracia, la mayoría de nuestro pueblo se mantiene melodramáticamente sentimental y penosa, por la infecta laguna donde se mueve, un medio inapropiado, desolador y pésimo.
 
 8.- La porquería de democracia bajo la cual politiqueros han puesto a vivir a dominicanos y dominicanas, se  torna inviable porque para aceptarla hay que estar preparado para degradarse, convertirse  en una inmundicia  altamente podrida; en una bazofia maloliente e irrespirable,  donde pululan los que están formados para sentirse bien hormigueando en este fango social.
 
9.- La democracia de aquí es considerada buena por los desfalcadores que bajo su sombra han arrastrado su vida de pillaje, mal vivir, fraudes, hurtos y delitos. El delincuente no se siente frustrado en un campo propicio para ejecutar acciones pecaminosas.
 
10.- El ambiente de la democracia dominicana de hoy es un edén, una gloria para quienes hacen de la política una actividad bien vista por aventureros, malandros, lunfardos y otros tantos facinerosos. Los bandoleros han simbolizado dignamente la democracia con la que aquí se han deleitado los antisociales.
 
 11.- La democracia que desde siempre hemos visto es la que ha contribuido a tener personas que dan demostración de entrega, debilitamiento y declinación; que marchita al ser humano, lo apaga, haciéndolo sentir desfallecido para que no luche por liberarse de las cadenas que les oprimen; para que no demuestre fortaleza, vigor para salir adelante.
 
12.-  Los que diseñaron esta democracia  la venden como maravillosa, y es la misma que procura formar individuos lastimeros, llorones, para que permanezcan suplicando y rogando; echados a los pies de los opresores; implorando y no exigiendo; demandando con deprecación y no reivindicando, tolerando y no reclamando; ser flexible y no firme requeriente.
 
13.- La democracia modelo para malvados, siniestros y malignos, es la que al pueblo dominicano le han vendido como que es, supuestamente para nobles, buenos y bondadosos por entero. Sembrar la confusión entre lo que queremos y lo que padecemos ha sido obra de los demócratas de pacotilla, los mismos que han querido fijar en nuestra conciencia la resignación dictada por mediocres.
 
14.- La añeja democracia dominicana, que sus defensores venden como joven, no ha sido capaz de crear instituciones fuertes, decentes y confiables.  Por el contrario, las que tenemos constituyen una afrenta, un bochorno, un insulto a las personas decentes del país. Los organismos estatales burlan, injurian, deshonran, ofenden a los hombres y mujeres que aspiran a vivir sin ultraje, vejaciones, ni oprobios institucionales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escriba su comentario, tu opinion es importante

Presentan en Santiago Oeste la Red de Jovenes Activos

 El 31 de enero pasado se celebreo en RD el Dia Nacional de la Juventud, conmemoracion que fue aprovechada por CIDEL y Fundacion Solidaridad...